domingo, 18 de noviembre de 2007

Mi primer 42 k


Cuando miro para atrás y veo todo lo que logré a lo largo de este último año me siento realmente muy orgulloso. Lejos de los podios, y hasta en algunas carreras más cerca de los últimos que de los primeros, logré muchos desafíos personales para los cuales jamás me había sentido capaz de alcanzarlos.

Tres años y medio atrás me acuerdo me encontraba muy angustiado como consecuencia de pseudos ataques de pánico que me aquejaban. Salía con miedo a la calle, pensando en posibles desmayos. Ni hablar de correr. Era impensado.

Fue entonces que harto de sentir angustia y siempre intentando evitar los ansiolíticos decidí comenzar con lo que hoy se volvió una adicción. Desafiar mis miedos. Comencé saliendo a caminar cada mas lejos. Logrado ese primer objetivo, me encontré con la actividad más linda que pude haber conocido. Salir a correr. Me ponía el MP3 y corría en la placita de Irigoyen y Juan B justo, a la que todavía miro con cariño. No tardé en animarme a más y comencé a aumentar las distancias, a alejarme de a poco de la plaza y marcarme nuevos desafíos.

Gracias a la evolución que tuvo este deporte en los últimos años y su difusión, me enteré de la existencia de la NIKE 10 K y que próximamente se abriría la inscripción para participar de las carreras de entrenamiento que organizaba esta marca. Ya para ese entonces hacia año y medio corría, tome coraje y me anoté. Creo haber hecho algo así como 27 minutos. Seguro, no era un tiempazo, pero había logrado el objetivo.

A partir de ese momento, comencé a darme cuenta que muchas cosas que parecían imposible no lo eran. Aumenté mi entrenamiento y me marque con el auto un circuito de 10 k. Una vez por semana salía y lo recorría. Había duplicado el desafío. No solo quería llegar a los 10 km. sino también lograrlo antes de la hora. Y así fue. 51 minutos bastaron.

De repente me encontraba todos los días visitando las páginas de Running, buscando carreras, información sobre planes de entrenamiento, nutrición, etc. Fue así que comencé a entrenar tres veces por semana. De un día para otro todos los miedos y mareos, habían desaparecido y yo me encontraba en las sierras de Tandil, corriendo mi primera carrera de Aventura, Merrel Tandil (durísima) y luego en el aura del palmar.

Fue ahí que me pregunte ¿Y porque no una Maratón? Rosario era mi nuevo objetivo. Comencé a aumentar mis entrenamientos. Empecé a saber lo que era un fondo, una pasada, una progresión, etc. Salía hacer fondos de 25 o 30 km. No lo podía creer. Pero el cuerpo dijo basta. Me lesioné el tensor de la fase latea. Me quede afuera de la maratón dos semanas antes. Fue un momento durísimo.

Pero miraba hacia atrás y sabía que había estado en peores momentos. Con paciencia y altibajos comencé kinsiología y me mande hacer unas plantillas para mejorar la pisada. Tenía que poder. Compré una bici para no perder el estado aeróbico y me iba a pedalear 60, 80 y hasta 100 km, con un amigo que siempre me acompañó.

De a poquito me anime a salir a entrenar y correr de nuevo, testeando la pierna. Primero los 10 k de Belgrano, después los 15 k de Adidas y la media Maratón de Buenos Aires. ¿Me podía animar a soñar de nuevo? ¿Y porque no? Mah si, yo me anoto. Así fue, Maratón de Buenos Aires. 42 Km. 165 Mts.
Dos días sin dormir, ansiedades, nervios, miedos, fantasmas de lesiones, etc. Si todo en un mismo combo. Ya en la salida tenía una emoción enorme. Ganas de llorar y reir. Todo junto. El trayecto fue hermoso y la experiencia única. Hasta el km 30, venía impecable. Sin molestias, buen ritmo, disfrutando del paisaje y la carrera, y hasta pensando que me iba a costar menos de lo que pensaba. Pero de ahí en adelante me caí, física y psicológicamente. Cada paso costaba el doble. Tenía dos macetas en cada pie. ¿Pero iba a abandonar? No era una alternativa. O de pie corriendo o desmayado en camilla. Y así fue, corriendo lento y tranquilo, dándome fuerzas y hablando conmigo mismo, finalmente llegué. Ah como dato anecdótico le puse 4 hs. 09 min. Pero ¿A quien le importa? Una vez tuve un sueño que convertí en objetivo para luego con esfuerzo y dedicación, hacerlo realidad.

Ahora sueño con cruzar en Febrero los Andes, esperemos que en poco tiempo les este compartiendo esa nueva aventura.

¡Saludos y si yo pude todos pueden!

Agradecimientos, A mi kinesiólogo Leo y mi compañero de entrenamientos y amigo Gerchy.

1 comentario:

anita (la gurisa) dijo...

HOLA!

te re felicito por tus 42 k! y sobre todo por haber logrado vencer lo d elos ataques de pánicos... ¡que bueno eso!

yo no es por ser pesada.... pero entrá al foro! aunque mas no sea pa leer! jaja (y sino hacete otro usuario, que es raro que no te llegue la clave!)

beso!