
Pasaban los km y nadie me daba agua. ¡Que pasaban con los puestos de hidratación! ¡En la Nike en el km 5 ya te daban! ¡Bueno, deci que traje mi botellita! Los kms pasaban (aunque mucho mas lento de lo que yo pensaba) y el agua no aparecía. ¡Estos nos quieren matar o que! Para colmo a lo lejos se vía otra pendiente esta vez mucho mas pronunciada y con gente caminando y agarrandose de rocas. Bueno, un obstáculo mas. Le deben haber queria agregar emoción en el medio para que no sea todo llano
Por fin llegado creo al km 7 aparece el primer puesto de hidratación. La gente se saludaba, se daba fuerza. Yo no podía ni hablar conmigo mismo. Para colmo estaba solo y sin ningún tipo de equipamiento. ¿Dónde me había metido?
Estaba disfrutando el paisaje. Anque las piernas ya me querían cagar a patadas por mi magnífica idea de hacerme el Indiana Jones en tierras desconocidas, pero no importaba. Habia que relajarse ¿Cuantas pendientes más podían venir? ¡Debíamos estar llegando ya! Encima la gente parecía que no me veía, le gritaba: ¿Loco cuantos KM falta? Y como si nunca hubiese pasado por ahí y mis palabras significaran otra cosa respondían: Vamos chicos, fuerza, fuerza que falta poco!.
Ya había pasado por diez religiones diferentes, recurrido a mil santos y otros no tanto en búsqueda de fuerzas, y haberme retado tres veces por pensar en abandonar, me resigne a los dolores y me entregue a la magnifica sensación de la inercia. Cada vez que levantaba la cabeza veía una sierra mas alta y un gorrito blanco que corría por arriba como gastandome. ¡Pufff nooooo! ¡Otra subida más! Todo parecía ser interminable, hasta que detrás de unos arbolitos. Bien pero bien lejos, se ve el hermoso y nunca tan deseado dique de Tandil. Me empecé a emocinar de tal manera que las ganas de llorar casi me hacen ahogarme en mi propia respiración. Estaba cerca.
Escuchaba palmas y gritos y veía borroso. Sabía que de un momento a otro tenía que aparecer el tan preciado arco. Me pregunté que me había hecho hacer semejante sacrificio y no logre entenderlo hasta pasar por abajo del arco y ver a mis viejos del otro lado esperándome. Esa sensación de objetivo cumplido, en un contexto se seres queridos y entre tanta gente llena de energía. Uff quizás haya tenido un tiempo pésimo pero yo sali del predio como el campeón del mundo. El pecho inflado, la medalla en cuello, una sensación de felicidad envidiable y con el aprendizaje del significado de una frase en la cabeza. Había finalmente comprendido lo que significaba la frase, Carrera de Aventura.
1 comentarios:
muy hermoso cokino!
me hizo acordar a la misma carrera que yo corri. te invito a leer mi crónica que es interminable. como la carrera misma:
http://www.cronicasdecarreras.com.ar/2007/03/12/merrell-tandil-la-montana-movediza
es un poquitin largo! te va a llevar unas 2 horas leerlo. pero.. imaginate lo que me llevó escribirlo!
cuanto le pusiste la maratón de bs as?
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