martes, 23 de septiembre de 2008

Media Maratón Buenos Aires 2008

Contrariamente con lo sucedido el año pasado donde el clima nos acompaño en los 21 km del recorrido, fallando solo la hidratación provista por la organización de turno, este año las nubes y el viento eran la invitación ideal para quedarse en casa tapado hasta la nariz. Mucho más tentador parecía ser la semifinal de la Copa Davis. Si señor! quien quisiera deporte, debería poner T y C Sport. Sin frio, calentito y con un café cortadito.

Claro que para los que nos gusta este deporte, la cama, el control remoto y ver deportes por la televisión puede ser nuestro peor domingo. Así que sin mas que la remerita, el chip, la pechera y un rompe viento, salimos junto a mis viejos (fieles seguidores) y mi novia a correr la edición 2008, de la Media Maratón Adidas.



Ella iba en busca de seguir adquiriendo experiencias que la fogueen para cruzar en el 2010 Los Andes (corriendo los 10k), yo bajar mi marca anterior (21k).

La temperatura hizo caso omiso a los rezos de los corredores siguiendo el comportamiento propuesto por la Ley de Murphy. O sea, nublado durante toda la carrera, despejándose en tiempo record ni bien se terminara la misma.

De todas maneras, eso no fue suficiente para expantarnos a todos. A tal punto que la salida fue un verdadero caos. Llovia corredores por todos lados. Tarde en pasar por la línea de partida aproximadamente dos minutos y medio.

Si no fuese por el obelisco, la casa rosada, la plaza de mayo, la catedral, el cabildo, avenida de mayo y algún que otro farol colonial, hubiese asegurado que la carrera se estaba llevando a cabo en alguna ciudad de brasil. Se escuchaba gente hablando portugués por doquier.

Tardé un kilómetro en encontrar mi ritmo. Ya el espacio luego del primer kilómetro, permitía correr libremente. Me había propuesto correr a 5 min el kilómetro. Así que si bien el cuerpo me permitía un poco más, cada vez que estaba llegando al kilómetro siguiente desaceleraba para llegar en el tiempo propuesto y administrar bien las energías.

Así fui llevando la carrera hasta el kilómetro 16 donde viendo que estaba totalmente integro, me anime a darle más. Aumenté mi ritmo bajando segundos kilómetro a kilómetro, consiguiendo mejorar mi marca anterior. Como siempre casi en la meta me esperaban mis viejos y mi novia (que ya había terminado sus 10k) que me dieron mi camiseta de Atlanta para atravesar la meta.



Tardé 1 h 42 min 12 seg en hacer el recorrido completo. Buscaremos el año próximo bajar la hora cuaranta.


No hay comentarios: